Empiezo este post sin tema sobre el que escribir. Al principio pensaba en hacer un concienzudo análisis de alguna serie televisiva de referencia freak (odio esta palabra pero no encuentro otra en este momento) pero en vez de eso, relataré mis experiencias sociales más recientes.
Omitiendo contactos con seres no deseados (ellos saben quienes son y ni pasan por aquí ni los conoceis),procedamos directamente a relatar mis experiencias con Pablo´s social group o como descubrir algo nuevo cada día. Por ejemplo, que Pablo, por ser la pareja de Silvya, que a su vez trabaja en La Vereda de forma esporádica, llega antes de que abran y carga cajas de bebidas sin cobrar por ello. Lo cual por una parte está muy bien, por que evita que su novia cargue pesadas cajas (acto caballeresco y gentil que lo ensalza) pero por otra le hace el trabajo sucio al propietario del bar/disco/tugurio (no sé como definir los locales de ocio del barrio con mayor precisión)(acto que no tiene otra definición que no sea el de putada). Mientras, los que le esperamos, llevando nuestra propia lata de cerveza, le miramos apoyados en la barra, que está limpia únicamente en ese instante.
Entonces, mientras miramos y rondamos por La Vereda con plena libertad de movimientos descubrimos cosas que antes no sabíamos, como por ejemplo que el olor a orina del aseo es crónico, no es un efecto de horas de gente sin atinar a la taza, realmente apesta aún estando "limpio".
Cuando todo termina, Nico, persona que gratamente me ha sorprendido por sus conocimientos de lo que en Smonka llaman cultura basura pero que yo prefiero llamar conocimientos de cosas que molan, Pablo y yo vamos a la vivienda (donde vive)de Marta, que es otra chica con amplios conocimientos de subcultura y que vive (como dice el paréntesis anterior) en Santa Cruz, el único lugar que he conocido que es como vivir en un pueblo en pleno centro de una ciudad, descubriendo que su vivienda (donde vive) es genial, con 2 plantas, patio interior, terraza y 3 baños, amén de estanterias y escaleras que insisto en creer simétricas.
Allí descubrimos que no tenemos cerveza, por lo que decidimos bajar a comprarla a la plaza San Cristobal.
Cuando volvemos, evidentemente, empezamos a beber (cerveza) y a conversar. Grata conversación que se extiende hasta largas horas de la noche. Momento en el que llega Paloma, otra persona con la que se había quedado esa noche y que llega tarde por estar viendo capítulos de Anime (creo que estaba viendo Berseker...pero no estoy seguro, es un dato que no conseguí retener).
Nuevamente, ingestión de cerveza y gratas conversaciones, esta vez hasta las 4 de la madrugada, momento en que bajamos a buscar a Silvya, pareja/señora/novia/féminaqueacompañaaPablo, al punto de encuentro (La Vereda).
En ese momento, se decide por votación popular abandonar a Pablo a su suerte y marcharnos el resto a dormir, en otras palabras, que se quede esperando el solo que para algo es su novia y no la nuestra.
Pero ante las amenazas que de su boca surgen, nos acojonamos y nos quedamos. No puedo hablar en nombre de Nico y Paloma, pero a mi la frase "No te vuelvo a llamar" me impactó súbitamente y decidí quedarme ante todo por lo convincente de sus argumentos.
Finalmente, Paloma se marchó, con visible cara de sueño a dormir. quedándonos entonces los jinetes cojos (lo pillais???), pero eso no fué excusa para que Nico y yo sufrieramos un ataque de risa mientras Pablo preguntaba una y otra vez: ¿Que pasa? ¿De que os reís? ¿Que ha ocurrido?.
La broma que nos provocó el ataque fué un gag de Padre de Familia:
"Los que estén a favor de llamarlo El Conejo Subnormal que levanten la mano y ahora los que estén a favor de llamarlo Bugs Bunny que levanten la mano".
Delirante.
Nada más, acompañamos a Pablo y Silvya hasta el PAneteón de Quijano y de ahí Nico y yo nos marchamos conversando sobre Padre de familia parodiando Star Wars.
Podría ser más concreto, contar más cosas y haceros más partícipes de lo acontecido...pero sencillamente no me da la gana.
Un saludo
Saturday, 19 July 2008
Thursday, 17 July 2008
Sueños
El título del blog no hace referencia a la mítica serie cochina de manga made in Spain (Valencia para ser mas concretos) de principios de los 90, sino a sueños de verdad, a lo que ocurre en tu mente mientras duermes.
Y es que soy una persona altamente influenciable cosa que leo/veo/escucho, cosa que se mete en mi mente y se ancla a mi subconsciencia de forma permanente.
Como no soy un hombre que destaque por su innata capacidad social, mi tiempo libre, queda abastecido por ingentes cantidades de subcultura.
En otras palabras, que si no tengo amigos me quedo en casa viendo pelis, jugando a vidojuegos y leyendo libros.
El caso es, que mi último sueño es una puerta abierta a mi subconsciente, repleto de sueños y anhelos.
Siendo comandante de una nave espacial con 10 tripulantes (curiosamente todos ellos tenían cara y eran conocidos y amigos...excepto la bellísima morena a la que llamaba X en un claro síntoma de anhelo erótico-festivo), con misión de reemplazar a la expedición que investiga un recintemente descubierto planeta que podría albergar vida inteligente. De camino a esa expedición, en órbita alrededor del planeta en cuestión, un bicho alienígena se cuela en la nave, sin ojos ni oidos, muy semejante a las criaturas abisales y sin capacidad de comunicación verbal, su objetivo enseguida se centra en las 2 mujeres de la nave. A las que yo intentaba salvar de que las secuestrara y las vendiera como esclavas en cualquier mercado intergaláctico.
Las conclusiones de este sueño son evidentes al igual que los referentes.
Pero lo resumiremos todo a una sola conclusion: Necesito amiguitos nuevos.
Y es que soy una persona altamente influenciable cosa que leo/veo/escucho, cosa que se mete en mi mente y se ancla a mi subconsciencia de forma permanente.
Como no soy un hombre que destaque por su innata capacidad social, mi tiempo libre, queda abastecido por ingentes cantidades de subcultura.
En otras palabras, que si no tengo amigos me quedo en casa viendo pelis, jugando a vidojuegos y leyendo libros.
El caso es, que mi último sueño es una puerta abierta a mi subconsciente, repleto de sueños y anhelos.
Siendo comandante de una nave espacial con 10 tripulantes (curiosamente todos ellos tenían cara y eran conocidos y amigos...excepto la bellísima morena a la que llamaba X en un claro síntoma de anhelo erótico-festivo), con misión de reemplazar a la expedición que investiga un recintemente descubierto planeta que podría albergar vida inteligente. De camino a esa expedición, en órbita alrededor del planeta en cuestión, un bicho alienígena se cuela en la nave, sin ojos ni oidos, muy semejante a las criaturas abisales y sin capacidad de comunicación verbal, su objetivo enseguida se centra en las 2 mujeres de la nave. A las que yo intentaba salvar de que las secuestrara y las vendiera como esclavas en cualquier mercado intergaláctico.
Las conclusiones de este sueño son evidentes al igual que los referentes.
Pero lo resumiremos todo a una sola conclusion: Necesito amiguitos nuevos.
Sunday, 13 July 2008
Historia de 3 versiones
Hablemos de clásicos de Sci Fi.
La invasión de los ladrones de cuerpos, La invasión de los ultracuerpos, The Faculty e Invasión.
Cuatro películas de igual argumento, cuatro versiones de lo mismo. Pero que sea la misma historia no significa que todas sean buenas.
Por ejemplo, The Faculty, si la ves con 15 años, la película de Robert Rodriguez te encanta, y la recuerdas grátamente como un clásico de tu adolescencia, aparte, añade detalles interesantes, como por ejemplo, que los parásitos mueran a base de colocones de mezclas anfetamínicas, sin duda todo un avance.
La última versión, la protagonizada por la sobrevalorada Nicole Kidman, comienza correctamente, con mucha tensión y manteniendo el espíritu de la clásica e inolvidable primera película. Sospechas, tensión, humanos no mutados ayudándose entre sí en secreto y la siempre interesante carne de cañón. Pero ¡oh campos de soledad mustios collados!!(gracias Gomaespuma), la carne de cañón desaparece a los 10minutos de su primera aparición, el futurible novio de la señorita Kidman, desaparece sospechosamente de pantalla y del hilo argumental en tantas ocasiones que acabas esperando el momento en que vuelva ya mutado con agotamiento y escepticismo. Y claro, como Daniel Craig es el tipo de profesional cuya actuación se basa en reducir al mínimo su expresividad (no siendo malo por ello, mirad si no a Michael Kaine), pues como que no ayuda demasiado para diferenciarlo de un alienígena sin sentimientos en ningún momento de la película.
Al final, la película se acaba convirtiendo en persecuciones, tiros y un elegido, en otras palabras, no es una madre salvando a su hijo, es una madre salvando al único ser que posee la salvación de la raza humana.
Conclusión, una película horrible.
No he visto la primera versión del original, todavía. Le tengo mucho miedo a esa película. Imaginadlo, una versión setentera de un clásico en blanco y negro...¿ha salido algo bueno de ahí? ¿Alguien recuerda la década de los 70 por sus grandes películas de ciencia ficción?
Recordad si no la versión de "Soy leyenda" con el inefable Charlton Heston, recuerden que inefable no es un adjetivo descalificativo. Este hombre tiene películas excelentes en su haber. "El planeta de los simios" (antes de que Mr. Tim Burton llegara y la destrozara) es estupenda.
La conclusión a la que he llegado es que hay cosas que es mejor con tocar, un clásico es un clásico y lo es por algo. No recuerdo ningún remake que supere a la original ni que, ni tan siquiera, le alcance a la suela de los zapatos.
"La guerra de los mundos", "La máquina del tiempo", "Drácula", "La Momia" o "Frankenstein" son buenos ejemplos de ello.
¿Recordais a los Morlocks de la clásica versión del libro de H.G.Wells? Sin duda inolvidables, así que mejor no le echeis un vistazo a la versión de Guy Pierce.
No querría terminar este artículo dejándome en el tintero la versión de King Kong del infinitamente sobrevalorado director de esa bazofia de versión de "El señor de los anillos"...¿como se llamaba ese condenado neozelandés? (y mira que tengo 2 de esas películas en mi estante de dvd´s).
El caso es que, la falta de buenas ideas entre los guionistas cinematográficos holliwoodienses se ha cobrado una nueva víctima. "La invasión de los ladrones de cuerpos".
"Planeta prohibido", "X", "La humanidad en peligro" o "Viaje Alucinante" (ya versioneada, aunque dignamente, en "El chip prodigioso") podrían ser las siguientes.
Voy a hacer una porra: Adivinar cual será el próximo remake de algún clásico de Sci Fi/Terror.
Recordad: 1 euro = 1 Película.
El ganador se lo llevará todo.
Regla Núm. 1: Quedan terminantemente prohibidas las visitas a kioskos con revistas como Fotogramas. Es una apuesta basada en vuestra intuición.
¡Suerte!
La invasión de los ladrones de cuerpos, La invasión de los ultracuerpos, The Faculty e Invasión.
Cuatro películas de igual argumento, cuatro versiones de lo mismo. Pero que sea la misma historia no significa que todas sean buenas.
Por ejemplo, The Faculty, si la ves con 15 años, la película de Robert Rodriguez te encanta, y la recuerdas grátamente como un clásico de tu adolescencia, aparte, añade detalles interesantes, como por ejemplo, que los parásitos mueran a base de colocones de mezclas anfetamínicas, sin duda todo un avance.
La última versión, la protagonizada por la sobrevalorada Nicole Kidman, comienza correctamente, con mucha tensión y manteniendo el espíritu de la clásica e inolvidable primera película. Sospechas, tensión, humanos no mutados ayudándose entre sí en secreto y la siempre interesante carne de cañón. Pero ¡oh campos de soledad mustios collados!!(gracias Gomaespuma), la carne de cañón desaparece a los 10minutos de su primera aparición, el futurible novio de la señorita Kidman, desaparece sospechosamente de pantalla y del hilo argumental en tantas ocasiones que acabas esperando el momento en que vuelva ya mutado con agotamiento y escepticismo. Y claro, como Daniel Craig es el tipo de profesional cuya actuación se basa en reducir al mínimo su expresividad (no siendo malo por ello, mirad si no a Michael Kaine), pues como que no ayuda demasiado para diferenciarlo de un alienígena sin sentimientos en ningún momento de la película.
Al final, la película se acaba convirtiendo en persecuciones, tiros y un elegido, en otras palabras, no es una madre salvando a su hijo, es una madre salvando al único ser que posee la salvación de la raza humana.
Conclusión, una película horrible.
No he visto la primera versión del original, todavía. Le tengo mucho miedo a esa película. Imaginadlo, una versión setentera de un clásico en blanco y negro...¿ha salido algo bueno de ahí? ¿Alguien recuerda la década de los 70 por sus grandes películas de ciencia ficción?
Recordad si no la versión de "Soy leyenda" con el inefable Charlton Heston, recuerden que inefable no es un adjetivo descalificativo. Este hombre tiene películas excelentes en su haber. "El planeta de los simios" (antes de que Mr. Tim Burton llegara y la destrozara) es estupenda.
La conclusión a la que he llegado es que hay cosas que es mejor con tocar, un clásico es un clásico y lo es por algo. No recuerdo ningún remake que supere a la original ni que, ni tan siquiera, le alcance a la suela de los zapatos.
"La guerra de los mundos", "La máquina del tiempo", "Drácula", "La Momia" o "Frankenstein" son buenos ejemplos de ello.
¿Recordais a los Morlocks de la clásica versión del libro de H.G.Wells? Sin duda inolvidables, así que mejor no le echeis un vistazo a la versión de Guy Pierce.
No querría terminar este artículo dejándome en el tintero la versión de King Kong del infinitamente sobrevalorado director de esa bazofia de versión de "El señor de los anillos"...¿como se llamaba ese condenado neozelandés? (y mira que tengo 2 de esas películas en mi estante de dvd´s).
El caso es que, la falta de buenas ideas entre los guionistas cinematográficos holliwoodienses se ha cobrado una nueva víctima. "La invasión de los ladrones de cuerpos".
"Planeta prohibido", "X", "La humanidad en peligro" o "Viaje Alucinante" (ya versioneada, aunque dignamente, en "El chip prodigioso") podrían ser las siguientes.
Voy a hacer una porra: Adivinar cual será el próximo remake de algún clásico de Sci Fi/Terror.
Recordad: 1 euro = 1 Película.
El ganador se lo llevará todo.
Regla Núm. 1: Quedan terminantemente prohibidas las visitas a kioskos con revistas como Fotogramas. Es una apuesta basada en vuestra intuición.
¡Suerte!
Monday, 7 July 2008
Cuando la mediocridad gana la batalla
No me cae bien la "cultura de masas"
La frustración que me causa la situación de los que no se conforman con absorber fotosintéticamente la información (por llamarlo de alguna forma) que se nos sirve en bandeja, ya mascada y digerida para un rápido consumo y un aún más rápido olvido, me lleva a un nuevo intento de expresión de mis pensamientos (vale, me está quedando pedante, pero oye...es una buena forma de expresarlo)
No pretendo erigirme en paladín (ni siquiera a la taza) de la causa global de lucha contra los fenómenos de masas, pero no por ello voy a dejar de decir lo que pienso al respecto de los que tan fácilmente ceden su voluntad a los deseos de unos pocos.
Dos sucesos han provocado esta ira contenida, dos casos particulares que me exaltan y me revuelven las entrañas, no por el acto en si, sino por las reacciones que suscitan (y sigo pedante):
1.- La victoria de la selección española en la Eurocopa
2.- La también victoria de Rafael Nadal (tenista) en Wimbledon (torneo de Tenis)
Estos éxitos personales de un reducido grupo de profesionales (y esto no conviene olvidarlo), sin mayor conexión con el resto de la sociedad española más allá de compartir D.N.I. (entendiéndose que no compartimos todos los un único documento sino que todos tenemos uno de esos), han provocado una exaltación y orgullo patrio hasta ahora inexistentes y siempre innecesarios, puesto que la gente ha asociado los éxitos de unos tios con nacionalidad española como suyos.
Así, apelando a la nacionalidad, se nos ha dado a entender, que debemos tomarlos como propios, los responsables de este éxito (no olvidemos, total y absolutamente profesional), son nombrados héroes y sus victorias, se dice, entrarán en los anales de la historia.
¿Realmente es comparable un éxito deportivo, que no deja de ser un mero entretenimiento de masas, con lo que realmente es, y con razón, considerado histórico?
¿Es posible que los periodistas, auténticos iletrados con título universitario, no sientan vergüenza alguna en que su labor se base en exaltar estas victorias deportivas?
En la hipócritamente llamada sociedad de la información, los periodistas son meros vendedores, su profesión no consiste en informar, sino en vender información.
Así, tenemos prensa del corazón, que no deja de ser basura alienante, prensa deportiva, que también lo es y después la que se supone que es "seria".
Esta, la prensa "seria", es totalmente partidista, sin ningún tipo de objetividad, sin espacio alguno para nada más que vender lo que realmente necesiten sus patrocinadores, independientemente de ser de izquierdas o de derechas, todo tiene espacio menos la verdad. Da igual que sea prensa, televisión, radio o a través de internet, todos manipulan.
Los medios de izquierdas, con una autocomplaciencia moral, creyéndose superiores a los de derechas, creyendose poseedores de la cultura y la inteligencia y, en consecuencia, tomándose a sí mismos demasiado en serio. Los de la derecha, atacando demagógicamente con la única intención de sembrar dudas y miedos en la conciencia de la gente, sin argumento alguno mas allá del yo tengo razón y los demás están equivocados. Intentando hacerte sentir mejor cuando los suyos están en el poder y haciendote sentir en peligro cuando no lo están.
Vendiendote lo que necesitas consumir en cada momento y diciendote como debes pensar.
Ante tal alienación de la sociedad, se llega entonces al día a dia de cualquier persona. Consumiendo lo que nos digan que tenemos que consumir, soltando el timón para permitirles el acceso a nuestro pensamiento y otorgarles su dominio.
Solo unos pocos (más de los que pensais pero menos de los que deberían) se resisten, evitando este consumismo enlatado, no como modelo de resistencia ideológico, sino por que, simplemente, lo que es "cultura de masas" no les llena. No piensan que "El código Da Vinci" es una obra maestra, o que "Independence Day" la gran película del ciencia ficción de la década (en su correspondiente década), gente que no considera que Shakira sea su tipo de música, en otras palabras, que necesitan rascar un poco más para encontrar algo que realmente les llame la atención, no por ello buscando ser diferentes al resto.
Es entonces cuando se sufre lo que no deja de ser otra forma de segregación. La marginación por ser diferente.
En el mejor de los casos, se les considera bichos raros y se les margina. En el peor, se les acusa de ser raros a propósito para intentar resaltar sobre el resto y que se fijen así en ellos.
Es gente que no se toma la cultura tan en serio, que es capaz de disfrutar de cosas que el resto de gente tilda de basura, ejemplos de esto hay miles, en películas, libros e incluso música.
Gente que no considera a Manolo García el artista definitivo de la palabra cantada o a Michael Crichton (espero que se escriba así) como el gran literato del siglo. Pero no por ello deja de repetirse lo inteligente y culto que es como persona que no quiere ver o leer lo que los demás dicen que es cultura.
El Snobismo no es nuestro caso señores. No tratamos de ser raros para sentirnos superiores. Sencillamente, empleamos nuestros cerebros en lo que para el resto no es digno de atención, no por ello creyéndonos superiores.
Pensar que políticamente PP y Psoe o Republicanos y Demócratas no son para nada diferentes los unos de los otros, no nos hace ni más ni menos inteligentes. Creer que el comunismo no es una alternativa lógica tampoco es motivo de desprecio. No creer que el capitalismo sea el modelo definitivo, no nos hace creernos intelectuales. Y pensar que España no nos hace sentir mariposas en el estómago, no nos hace ser dignos del desprecio de una turba enfurecida.
Pensar que debería existir mayor diversidad y más alternativas al blanco o negro, es un pensamiento propio, lógico y consecuente para cualquiera que sepa usar su cerebro para cantar algo distinto a lo que Paulina Rubio les diga que hay que cantar.
No desconfiamos de nuestra clase política diciendo que son todos iguales, discrepamos, por que, tras leer sus programas y escuchar las propuestas, nos damos cuenta, gracias al uso de nuestros cerebros, de que lo que nos ofrecen no nos convence.
Si tenemos un mínimo pensamiento de idoneidad de la anarquía como ideal político (por mucho que sea un bonito pero irrealizable sueño), no tiene por qué provocar una reacción adversa. Creer que es lo más similar a un modelo idóneo social y político no nos convierte en colgados revolucionarios amantes de los cócteles molotov ni tampoco en bichos raros.
Un conocido, respondió ,a mi confesión de que la anarquía era el modelo con el que más de acuerdo podría llegar a estar aún a sabiendas de sus defectos, con un "Yo no le dejaría gestionar mi dinero a los anarquistas", demostrando con ello su absoluto desconocimiento de la materia pero evidenciando igualmente su discrepancia y miedo a lo desconocido.
Reconozco que no es fácil, seguir el camino considerado difícil, de buscar aquello que realmente te hace pensar. Caer en la tentación es sencillo y muchas veces prefieres dejar que otros piensen por tí.
Se nota quién utiliza la pose de ser diferente y quién realmente lo es. No nos metais en el mismo saco a todos.
No rendirse a la "cultura de masas" no es una pose, ni una lucha obreroanarcosindicalistarevolucionaria. Es, sencillamente, vivir de otra forma, buscando unos incentivos que no se encuentran en la primera línea de ventas. En otras palabras, si no quereis cócteles molotov estampándose contra las puertas de tiendas Virgin, sencillamente, dejadnos en paz con nuestra forma de entender la existencia. Por que, realmente, hay dos clases de personas que se lian la manta a la cabeza y se lian a ostias con el mobiliario urbano en forma de protesta, los inconscientes y los desquiciados con su situación.
La frustración que me causa la situación de los que no se conforman con absorber fotosintéticamente la información (por llamarlo de alguna forma) que se nos sirve en bandeja, ya mascada y digerida para un rápido consumo y un aún más rápido olvido, me lleva a un nuevo intento de expresión de mis pensamientos (vale, me está quedando pedante, pero oye...es una buena forma de expresarlo)
No pretendo erigirme en paladín (ni siquiera a la taza) de la causa global de lucha contra los fenómenos de masas, pero no por ello voy a dejar de decir lo que pienso al respecto de los que tan fácilmente ceden su voluntad a los deseos de unos pocos.
Dos sucesos han provocado esta ira contenida, dos casos particulares que me exaltan y me revuelven las entrañas, no por el acto en si, sino por las reacciones que suscitan (y sigo pedante):
1.- La victoria de la selección española en la Eurocopa
2.- La también victoria de Rafael Nadal (tenista) en Wimbledon (torneo de Tenis)
Estos éxitos personales de un reducido grupo de profesionales (y esto no conviene olvidarlo), sin mayor conexión con el resto de la sociedad española más allá de compartir D.N.I. (entendiéndose que no compartimos todos los un único documento sino que todos tenemos uno de esos), han provocado una exaltación y orgullo patrio hasta ahora inexistentes y siempre innecesarios, puesto que la gente ha asociado los éxitos de unos tios con nacionalidad española como suyos.
Así, apelando a la nacionalidad, se nos ha dado a entender, que debemos tomarlos como propios, los responsables de este éxito (no olvidemos, total y absolutamente profesional), son nombrados héroes y sus victorias, se dice, entrarán en los anales de la historia.
¿Realmente es comparable un éxito deportivo, que no deja de ser un mero entretenimiento de masas, con lo que realmente es, y con razón, considerado histórico?
¿Es posible que los periodistas, auténticos iletrados con título universitario, no sientan vergüenza alguna en que su labor se base en exaltar estas victorias deportivas?
En la hipócritamente llamada sociedad de la información, los periodistas son meros vendedores, su profesión no consiste en informar, sino en vender información.
Así, tenemos prensa del corazón, que no deja de ser basura alienante, prensa deportiva, que también lo es y después la que se supone que es "seria".
Esta, la prensa "seria", es totalmente partidista, sin ningún tipo de objetividad, sin espacio alguno para nada más que vender lo que realmente necesiten sus patrocinadores, independientemente de ser de izquierdas o de derechas, todo tiene espacio menos la verdad. Da igual que sea prensa, televisión, radio o a través de internet, todos manipulan.
Los medios de izquierdas, con una autocomplaciencia moral, creyéndose superiores a los de derechas, creyendose poseedores de la cultura y la inteligencia y, en consecuencia, tomándose a sí mismos demasiado en serio. Los de la derecha, atacando demagógicamente con la única intención de sembrar dudas y miedos en la conciencia de la gente, sin argumento alguno mas allá del yo tengo razón y los demás están equivocados. Intentando hacerte sentir mejor cuando los suyos están en el poder y haciendote sentir en peligro cuando no lo están.
Vendiendote lo que necesitas consumir en cada momento y diciendote como debes pensar.
Ante tal alienación de la sociedad, se llega entonces al día a dia de cualquier persona. Consumiendo lo que nos digan que tenemos que consumir, soltando el timón para permitirles el acceso a nuestro pensamiento y otorgarles su dominio.
Solo unos pocos (más de los que pensais pero menos de los que deberían) se resisten, evitando este consumismo enlatado, no como modelo de resistencia ideológico, sino por que, simplemente, lo que es "cultura de masas" no les llena. No piensan que "El código Da Vinci" es una obra maestra, o que "Independence Day" la gran película del ciencia ficción de la década (en su correspondiente década), gente que no considera que Shakira sea su tipo de música, en otras palabras, que necesitan rascar un poco más para encontrar algo que realmente les llame la atención, no por ello buscando ser diferentes al resto.
Es entonces cuando se sufre lo que no deja de ser otra forma de segregación. La marginación por ser diferente.
En el mejor de los casos, se les considera bichos raros y se les margina. En el peor, se les acusa de ser raros a propósito para intentar resaltar sobre el resto y que se fijen así en ellos.
Es gente que no se toma la cultura tan en serio, que es capaz de disfrutar de cosas que el resto de gente tilda de basura, ejemplos de esto hay miles, en películas, libros e incluso música.
Gente que no considera a Manolo García el artista definitivo de la palabra cantada o a Michael Crichton (espero que se escriba así) como el gran literato del siglo. Pero no por ello deja de repetirse lo inteligente y culto que es como persona que no quiere ver o leer lo que los demás dicen que es cultura.
El Snobismo no es nuestro caso señores. No tratamos de ser raros para sentirnos superiores. Sencillamente, empleamos nuestros cerebros en lo que para el resto no es digno de atención, no por ello creyéndonos superiores.
Pensar que políticamente PP y Psoe o Republicanos y Demócratas no son para nada diferentes los unos de los otros, no nos hace ni más ni menos inteligentes. Creer que el comunismo no es una alternativa lógica tampoco es motivo de desprecio. No creer que el capitalismo sea el modelo definitivo, no nos hace creernos intelectuales. Y pensar que España no nos hace sentir mariposas en el estómago, no nos hace ser dignos del desprecio de una turba enfurecida.
Pensar que debería existir mayor diversidad y más alternativas al blanco o negro, es un pensamiento propio, lógico y consecuente para cualquiera que sepa usar su cerebro para cantar algo distinto a lo que Paulina Rubio les diga que hay que cantar.
No desconfiamos de nuestra clase política diciendo que son todos iguales, discrepamos, por que, tras leer sus programas y escuchar las propuestas, nos damos cuenta, gracias al uso de nuestros cerebros, de que lo que nos ofrecen no nos convence.
Si tenemos un mínimo pensamiento de idoneidad de la anarquía como ideal político (por mucho que sea un bonito pero irrealizable sueño), no tiene por qué provocar una reacción adversa. Creer que es lo más similar a un modelo idóneo social y político no nos convierte en colgados revolucionarios amantes de los cócteles molotov ni tampoco en bichos raros.
Un conocido, respondió ,a mi confesión de que la anarquía era el modelo con el que más de acuerdo podría llegar a estar aún a sabiendas de sus defectos, con un "Yo no le dejaría gestionar mi dinero a los anarquistas", demostrando con ello su absoluto desconocimiento de la materia pero evidenciando igualmente su discrepancia y miedo a lo desconocido.
Reconozco que no es fácil, seguir el camino considerado difícil, de buscar aquello que realmente te hace pensar. Caer en la tentación es sencillo y muchas veces prefieres dejar que otros piensen por tí.
Se nota quién utiliza la pose de ser diferente y quién realmente lo es. No nos metais en el mismo saco a todos.
No rendirse a la "cultura de masas" no es una pose, ni una lucha obreroanarcosindicalistarevolucionaria. Es, sencillamente, vivir de otra forma, buscando unos incentivos que no se encuentran en la primera línea de ventas. En otras palabras, si no quereis cócteles molotov estampándose contra las puertas de tiendas Virgin, sencillamente, dejadnos en paz con nuestra forma de entender la existencia. Por que, realmente, hay dos clases de personas que se lian la manta a la cabeza y se lian a ostias con el mobiliario urbano en forma de protesta, los inconscientes y los desquiciados con su situación.
Patinante Ruso
Este tipo patina excelentemente y además se puede interpretar en su espectáculo visual una velada crítica a la metrosexualidad no exenta de narcisismo que impera en la sociedad occidental actual...¡¡¡TOMA YA!!!
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