5 Nov 2016

Balance de situación de mi empresa

He llorado. He llorado mientras cagaba.
He llorado mientras cagaba… ¿En qué lugar me deja eso?
No respondas, es una pregunta retórica. Sé exactamente en qué fondo me he quedado arrodillado.
He llorado mientras cagaba, leyendo un tebeo francés sobre una chica que es el reemplazo de sus padres a un pasado muerto.
He llorado como reemplazo y como pasado muerto.
Han sido años desde la última vez. Ni siquiera recuerdo por qué fue, ni cuándo, ni cómo, ni por quién. Solo tengo imágenes de un entierro, pero estoy seguro de que debo haber llorado alguna vez desde entonces. No puedo haber estado tanto sin hacerlo.
Lloras por todo pero solo recuerdas aquellos llantos que te seguirán importando por mucho tiempo que pase. Este, sin duda, va a serlo.
Va a ser importante porque conozco el lugar de su nacimiento. Reconozco mi error en su gestación, en mis palabras dichas, en mis silenciosas aceptaciones de realidades y… bueno, en todo. Mi sello está por todas partes. Estoy seguro de que mi ADN haría las delicias de un criminólogo por toda la escena del crimen, facilitaría el trabajo a la Guardia Civil y ahorraría dinero a los contribuyentes.
Estoy por declararme culpable y exonerarte de todos los crímenes.


10 Oct 2016

Asuntos genéticos.

Durante toda su vida, mi abuelo, no consintió tener amigos. Llevó una vida solitaria, metódica y de costumbres intransigentes. Tuvo hijos y una esposa y seguía viviendo solo; con sus horarios, sus siestas de quince minutos y sus auriculares para la televisión.
Ahora, muchos años después de su muerte, cuando pocos le recuerdan tan a menudo como yo, me pregunto si estoy solo. Me cuestiono a mí mismo, si he transigido, si alguna vez no he sido un hombre de costumbres estrictas. Me pregunto una y otra vez si no he rechazado.
Me gustaría saber cuántas viviendas hay construidas en el mundo y la población total. Si habrá una casa por persona o si falta espacio para que todos podamos encerrarnos en microuniversos de cuatro paredes con gotelé.

También querría acertar alguna vez por error. Encontrar una pequeña victoria contigo, un minúsculo acierto que recorte los espacios entre los dos y nos una. No es que no quiera estar solo, es que quiero estar contigo.




5 Oct 2016

Sapos, culebras y otros animales injustamente menospreciados

Bichos inofensivos que no se molestan por las comparaciones; son incluso bellos para según cierto tipo de gustos.
Quien nunca fue príncipe y siempre ha sido sapo solo tiene de malo que vivirá lo que la naturaleza dice que vive un anfibio. La culebra solo necesita esconderse de un par de depredadores muy jodidos y cazar algo para comer de vez en cuando. El resto de animales convertidos en insultos tienen sus propios problemas más allá de lo que tú opines sobre ellos.

Lo malo de leer los cuentos de otros es que te hacen creerte protagonista de sus invenciones.


4 Oct 2016

Sobre los días buenos, los malos, los mediocres y todos los que quedan sin recuerdos.



Follo con quien no debo.
Porque con quien debería estar follando. Con quien debería estar compartiendo cada minuto, encontró mayor dicha al no tener ese tipo de relación conmigo.
Ser feliz es cosa de días cortos a los que les sobra la mayor parte del tiempo. Así que yo estoy matando días en lugares fríos sabiendo que la felicidad no está allí y creyendo que, para lo poco que vivimos, quedarse sentado esperando es pecaminoso.
Hace un día de sol y se me ocurren cien lugares en los que uno puede malgastar una vida de mejor manera que en este asqueroso cubículo. A nadie le pagan lo suficiente por su tiempo.

Sobre los días buenos, los malos, los mediocres y todos los que quedan sin recuerdos.


Follo con quién no debo.
Porque con quien debería estar follando. Con quien debería estar compartiendo cada minuto, encontró mayor dicha al no tener ese tipo de relación conmigo.
Ser feliz es cosa de días cortos a los que les sobra la mayor parte del tiempo. Así que yo estoy matando días en lugares fríos sabiendo que la felicidad no está allí y creyendo que, para lo poco que vivimos, quedarse sentado esperando es pecaminoso.
Hace un día de sol y se me ocurren cien lugares en los que uno puede malgastar una vida de mejor manera que en este asqueroso cubículo. A nadie le pagan lo suficiente por su tiempo.

6 Apr 2015

Frío

He subido todo lo alto que he podido para tener frío en un lugar donde nunca es un verdadero invierno.
El frío es el juguete que te distrae. Es un actor egoísta que exige tu devota estupidez. Te deslumbra a oscuras y te da a elegir: es él, el frío, o todo lo demás.
Yo me quedo con él; elijo idiotizarme para dejar de arder.
Todo lo demás es tratar de hacer razonable lo irracional; permitir que el instinto de supervivencia se aferre a excusas autocomplacientes. El instinto obliga a ser creativo, a encontrar puertas dónde no recuerdas que hubiera alguna. Miente.
Porque cuando el instinto es incapaz de hacer que controles tus propias manos, cuando no logra hacerte olvidar que tus orejas duelen como cualquier otra parte del cuerpo y el lagrimal izquierdo decide que es momento de segregaciones incontenibles; el frío gana y todo lo demás pierde.
El frío ciega, embota, mata sin dolor pero con crueldad: La crueldad de tomarse su tiempo. Una crueldad dulce, llena de alivio; el alivio de ignorar lo que el instinto cree poder salvar.


21 Mar 2015

Crueles, necios y cajas con gatos.

Hay quienes no dejan ir. Quienes se niegan a ser perdidos. Se retuercen para salir de los espacios ridículos donde se guarda todo lo que ya no cabe.
Ellos, los que luchan, invaden las memorias que no son suyas; inyectan vida a cosas rotas; y asfixian entre sus manos los mausoleos por vaciar, creyendo que si lo sujetan con fuerza, sigue existiendo... abusones.
Hay muebles que se niegan a ser carcomidos y necios, necios que no saben tirar los trastos viejos.
El necio es necio por miedo, la crueldad no es suya, es de quien les miente, de quien les permite creer que está mal dejar de tener; el necio es necio por miedo a la culpa y el cruel se aferra.
Necios cobardes, sin valor para obrar; necios rencorosos, incapaces de curarse; necios egoístas incapaces de serlo. Necios.
Al final, el necio, juega solo, consume pornografía, pasea por sus habitaciones sin espacio, esquivando las cosas que teme no querer. El necio vive esperando que el cruel, el que se niega a que se declare la hora de su muerte, vuelva a la vida.

Las constantes vitales hace tiempo que se apagaron.

"Leia in a box"

26 Nov 2014

Antes las despedidas cobardes eran por carta, ahora se usa el móvil.

Supongo que lo valiente es despedirse, dar media vuelta y caminar. O quedarse, clavar los pies en el suelo y aguantar los golpes, que serán muchos y muy dolorosos.
Lo valiente sería callar. O decirlo todo. Ser fuerte, o admitir que no puedes serlo. Creer o saber que no hay nada en lo que creas. A veces, lo valiente es hacer lo más cobarde y otras, lo valiente es no hacer nada.
No soy valiente. Hago nada cuando no toca y huyo cuando debo permanecer, y además permanezco cuando lo valiente sería huir.
De serlo habría huido. No habría mirado atrás, no habría nada tras la línea de mis hombros. O me mantendría firme hasta perder el conocimiento, demasiada sangre perdida.
Puede que lo mío sean los viajes, aunque aún no me haya levantado del sofá. Puede que en cualquier momento, me levante y me marche para no volver a algún lugar de nombre impronunciable en el que no pueda encontrarme nadie.
Tal vez deba irme y alejarme de la brea. Nadie se despide nunca de una gran mancha negra. Aunque tampoco nadie es capaz de salir de ella.

11 Nov 2014

Sobre tiempos mal gestionados y lunares bien contados



Hablemos de tiempo perdido. De horas, días, meses, minuteros y segunderos. Expliquémonos lo que ya sabemos, que el tiempo pasa y que nada cambia, pero que a cada instante existe un nuevo riesgo de que todo se transforme. Decidamos que entendemos que nada es inmóvil para siempre.
Hablemos de los riesgos de desperdiciarlo. De las infinitas posibilidades de que todo se desvanezca en cada segundo que pasa sin haber sido el último que se malgasta. Aceptemos que pueda desvanecerse con el más suave chasquido de un par de dedos que no quieren hacer ruido.
Hablemos de los previsibles resultados, esos que nos obligarán a ponernos una máscara de sorpresa. Máscaras venecianas, máscaras de dinosaurio y antifaces de superhéroe.
Hablemos de números; de la contabilidad de los lunares, los ya inventariados que siguen necesitando un recuento para confirmar que ninguno fue olvidado por este viejo auditor. Hablemos de blusas con corazones y botones por desabrochar. Hablemos de cuellos en los que faltan labios que rellenen los huecos.
Busquemos esos segundos, minutos, horas, semanas y meses. Rastreémoslos hasta su origen y averigüemos que fue de ellos. Descubramos, juntos, si han ido a parar a algún Banco del Tiempo en el que puede que algún banquero, sin duda más listo que nosotros, los haya gestionado para ti y para mí. Nuestro plan de pensiones para cuando el inmovilismo se acabe.




21 Oct 2014

No puedes besar a quien quieras

No puedes besar a quien quieras, eso es cierto. Sandrine Revel y Marzena Sowa lo saben.
Sin embargo, lo sitúan en un mundo de control y autoridad en el que el beso es lo de menos. Intentar besar carece de importancia en su mundo. Lo que alcanza relevancia es saber de dónde han sacado esas peligrosas ideas surgidas de la iniciativa. Lo peligroso es la iniciativa, pensar está mal.
Yo sé que no puedes besar a quien quieras, pero a mí nadie me intuye peligroso. Yo no vivo en ese mundo autoritario con el que Sandrine y Marzena trabajaron para crear esta maravillosa historia. Yo vivo en el mundo de mis propios miedos.
Juego a insultarme a mí mismo sabiendo que no puedes besar a quien quieras, porque a quien quieres besar reaccionaría como la niña. Te grita y pone cara de asco, aunque lo haga solo por dentro. Aunque sepas que entre adultos no es así, o al menos no siempre, al menos, no con ella.
Me miraría, eso sí, atónita. No sabría hablar, ni rechazarme, ni pensaría en buscar otro beso. Querría marcharse, aunque no lo haría. Tendría que abrirle yo esa puerta e invitar a cruzarla. Puede que entonces lo hiciera. Probablemente intentara comunicarse, pero no conmigo.
El rechazo hiere. Las palabras amables no calman y el dolor de no poder besar a quien quieres no cicatriza nunca.
Acabas amando heridas sobre personas porque sabes que amar personas es…
Así me muevo entre las páginas de esta historia. Así bailo, entre ojos rojos y empañados entre las viñetas de Marzena. Pensando en que no puedo besar a quien quiera.