Leyendo un artículo en El País Digital sobre piratería no he podido evitar ofenderme con el asunto en cuestión. El artículo en si se titulaba: "Cerco al chollo de las descargas".
El título en sí ya es bastante expresivo, internet es un chollo. Pagando una tarifa plana, puedes descargarte cualquier tipo de información, desde películas hasta canciones pasando por series e incluso libros.
Ahora bien, el nombramiento de la nueva ministra de cultura, Ángeles González-Sinde, representa una criminalización de las descargas a nivel estatal y ministerial.
A nivel nacional, pagamos por una banda ancha nada barata y casi rústica y cada vez que compramos un pendrive o un cd estamos abonando un dinero a las SGAE.
Yo me pregunto: Si uso ese pendrive o ese cd en descargarme la discografía de, por ejemplo, Elvis Presley o todas las sonatas para piano de Beethoven, ¿Por que David Bisbal tiene que beneficiarse con mi dinero de esas descargas?Elvis está muerto (mal que pese a muchos conspiradores y amantes del absurdo) y Beethoven también...Y ni en mis más chungas pesadillas se me ocurre comprar un disco de Bisbal, ni tan siquiera de La oreja de Van Gogh, luego, ¿Por qué estos autores reciben un dinero que jamás gastaría en sus obras?.
Lo mismo con el cine.
Si me dedico a descargarme películas o series que ni siquiera se editan en España, ¿Que problema puede tener un cineasta español como podría ser, por ejemplo...uhm...digamos Agustín Díaz Yanes o la propia nueva flamante ministra de cultura?
Personalmente, no iría a ver su película "La suerte dormida" ni aunque la entrada fuera gratis. No por mala, sino por estar fuera de mis intereses culturales.
Pongamos por ejemplo que me gusta el cine hindú, o japonés, o sencillamente pongamos por ejemplo que me gusta cualquier tipo de cine que no sea una gran superproducción holliwoodiense o cualquier tipo de producción española.
Imposible de comprar en ningún punto de venta de ningún tipo. o de visualizar en ningún tipo de cine de ningún tipo. De hecho, muchas de esas películas solo son visibles con subtítulos en inglés. Y solo es posible conseguirlas a través de la red y existiendo apenas un par de copias circulando en internet. ¿Voy a tener que pagar cánones y ser perseguido por la ley por el mero hecho de querer algo que es imposible de localizar por cualquier otro medio?
Pongamos, que me gustan 2 directores de cine españoles, pongamos que son Alex De La Iglesia y Alejandro Amenábar.
Pues bien, no me he perdido ninguna película de estos 2 directores, de hecho, he pagado gustosamente el excesivo precio en taquilla para entrar a verlas en una sala de cine con gente masticando palomitas en mi nuca y hablando como si del salón de su casa se tratara.
Voy al cine muy poco, pero cuando voy, es por que sé lo que voy a ver y me gusta. Incluso aunque me decepcione después (Mar Adentro me mató), estoy dispuesto a arriesgarme con ciertas cosas pagando lo que haga falta (sin pasarse tampoco).
No he sido capaz de terminar de ver ninguna película de Almodóvar y sin embargo disfruté como un enano viendo "Drácula in Pakistan". ¿Por qué debería Almodóvar recibir dinero de algo que no he visto ni querré ver?.
Tengo unos gustos difíciles, pero son mis gustos y no me apetece que se me criminalice por ello.
Jamás me he descargado nada impreso, ni un libro ni un cómic.
Pago y disfruto por cada libro y cómic que compro, y son bastantes, me gasto gran parte de mi dinero en cómics y no me resulta difícil pagar más de 8 euros por un libro que sé que voy a disfrutar durante un período de tiempo más largo. Y si no me gusta, siempre lo puedo revender, aún perdiendo dinero, puedo recuperar una parte. Eso es justo, eso es legal, si algo no me gusta, puedo deshacerme de ello y recuperar parte de lo invertido. Si una peli resulta ser una basura, los del cine no dicen. "eh tío, como es una mierda toma la mitad del precio de la entrada".
Voy a la filmoteca todo lo regularmente que puedo, puesto que no me importa pagar los 2´5 euros que cuesta la entrada, por que sé que voy a ver calidad, me podrá gustar o no la película proyectada, pero sé que no me voy a sentir estafado.
¿Queréis saber cuando me he sentido estafado en una sala de cine?
Las marujas asesinas, Una Rubia muy legal, The Fast and the Furious, La niña de tus ojos, Alatriste, Airbag...
En los cines me han estafado muchas veces...
Creo que, la gran cuestión es, si realmente, voy a tener que pagar por algo que no consumo o si me van a dejar en paz y permitirme (manda huevos que necesite permiso para hacer lo que me dé la gana) descargarme y buscar ese cine que ni siquiera se comercializa en España, o esas series que jamás llegan a emitirse o esa música cuyos autores ya están muertos o que ni siquiera pueden vender sus discos de otra forma que no sea internet.
Un ejemplo de esto, Los Coronas, fui recientemente al concierto de la sala Stereo, pagué 12 euros por la entrada y me compré una camiseta. Habría sido imposible saber de la existencia de este grupo si una amiga, el día que fui a su casa a jugar al Rummikub y cenar kebap no los hubiera puesto de música de fondo, habiéndoselo descargado por recomendación de otro amigo al que se lo había recomendado un tercer amigo.
Si eso no hubiera ocurrido, yo no me habría descargado su disco, no los habría conocido y no habría pagado por una entrada y una camiseta.
Hay gente, fuera de las grandes discográficas o productoras (que por cierto, por mucho que hayan caído sus recaudaciones y ventas, no creo que conduzcan un utilitario precisamente) que se benefician de esta publicidad gratuita.
Conclusión:
No pienso pagar por un disco de David Bustamante...Diablos!!!! ni siquiera deseo oirlo en la lejanía mientras voy caminando por la calle!!!
Friday, 17 April 2009
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
1 comentarios:
Animats per la llei contra el protocol P2P aprovada a França, patim una campanya mediàtica de El País (i també de Público!) amenaçant a tots els internautes. Només és per fer por, i justificar la falta d'inversió i no baixar els preus de connexió.
Post a Comment